2023-02-23

Un pasado afligido

Detalles impactantes de la triste crianza que le dieron Isabel II y el rey consorte Felipe a Carlos III

La historia del actual monarca contiene muchas capas. Y varias de ellas reflejan una dolorosa infancia
Por Redacción Voces Críticas

La infancia del rey Carlos III no fue fácil, eso está más que claro. Pero, ¿cuáles fueron las causas exactas? ¿Qué rol tuvieron sus padres Felipe de Edimburgo e Isabel II en su vida temprana?

Lo cierto es que ambos eran figuras distantes. Fuera a causa de sus roles matrimoniales o responsabilidades profesionales y reales, ninguno de los dos tenía una cercanía con el actual monarca inglés.

Felipe de Edimburgo recién estuvo más presente en su vida cuando tenía 2 años, luego de volver de su carrera militar. Sin embargo, aun así más que amor, lo que le imponía era disciplina. No entendía el carácter sensible de su hijo y lo tomaba como alguien débil, por lo que buscaba bajo todos los medios “enderezarlo”, informa Voces críticas.

Mientras, Isabel II era, según palabras del mismo Carlos III, desapegada. No se mostraba indiferente o dura como su marido, pero aún así no contaba con cualidades maternales o una gran empatía hacia lo que le ocurría a su hijo.

Así, el rey británico, encontró más que nada refugio en otras personas. Fue su abuela, la reina madre, quien más lo educó y más lo entendió. Él la solía visitar a su casa, en donde lo dejaba explorar a su antojo la granja, jugar con sus pintalabios, recibir cálidos abrazos e incentivaba la faceta sensible del chico.

Mientras, sus padres eran nulos en afecto. Esto se evidenció múltiples veces, como cuando apenas con 5 años, los reyes solo le estrecharon la mano luego de haber estado de gira ni más ni menos que por 6 meses. Un gusto mínimamente triste en la infancia del actual monarca.

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