Realeza
Así era el odioso carácter de la reina Isabel II: la misteriosa razón por la que detestaba ir a Wimbledon
Si bien la realeza británica es conocida por ser amantes de una variedad de deportes, la reina Isabel II tenía sus favoritos en la extensa lista. Pues, se consideraba gran aficionada de los caballos y la equitación, de manera que su asistencia al Royal Ascot en su agenda real era prácticamente indispensable hasta sus últimos años de vida.
Sin embargo, la madre del rey Carlos III no fue una gran seguidora del tenis, un deporte sumamente vinculado a la monarquía, pues durante su reinado tuvo el cargo de patrona de la popular organización de Wimbledon, el cual le fue otorgado en 1952.
Ante esto, la monarca se vio obligada a acudir a un par de torneos durante la década de los 50, 60 y 70. Asimismo, luego de 33 años sin pisar las pistas de hierba verde, fue fotografiada en la edición del 2010 para ver jugar a Andy Murray.
La razón de esto, según lo revela el biógrafo real Brian Hoey, es que Isabel II simplemente no disfrutaba de este deporte, y por ello se negaba a asistir a cualquier compromiso que tuviera que relación con el mismo. De igual forma, su hija, la princesa Ana, también heredó este pensamiento, pues lo considera “intimidatorio”.
Por ello, para enero de 2017, la difunta reina le cedió su patronato a Kate Middleton, la actual princesa de Gales, quien es una gran aficionada del tenis y se ha declarado fan de respetados jugadores como Roger Federer.