Perverso
Letal manipulación de Juan Carlos I contra el rey Felipe VI para obtener este beneficio
Hace varios meses que Juan Carlos I intenta cambiar su vínculo con Felipe VI y recuperar la buena comunicación que supieron tener en el pasado; sin embargo, el esposo de la reina Letizia se ha mostrado más reticente que nunca. Por esa razón, el emérito de España ha decidido cambiar de estrategia e intentar acercarse a su hijo mediante una perversa manipulación constante.
Es de público conocimiento que Juan Carlos I no desea instalarse en España definitivamente, debido a que su país lo obliga a pagar impuestos y declarar su fortuna; pero al emérito al menos le gustaría regresar con más frecuencia y reunirse con la familia real. Es por eso que, al igual que su entorno, ha comenzado a hablar de su muerte como una realidad no tan lejana. Informa Voces Críticas
Las últimas apariciones públicas del esposo de la reina Sofía han causado gran preocupación en su círculo íntimo. Jaime Peñafiel, por ejemplo -amigo cercano de Juan Carlos I- ha hecho presión mediante la prensa para que Felipe VI intente mejorar su vínculo con el emérito. Según el periodista, si su amigo muere fuera de España, el actual rey del país “llorará lágrimas de sangre”.
En el caso del rey Felipe VI, aunque siente una gran culpa por mantener distancia con Juan Carlos I, no puede recibirlo nuevamente en la familia real debido a Letizia. Para el emérito es muy importante volver a recuperar su vínculo con el resto de los integrantes, ser aceptado en Zarzuela, que lo traten como el rey que es y que sus hijos y sus nietos estén cerca suyo en esta etapa de su vida.
Antes deseaba regresar a España definitivamente, pero ahora quiere que le permitan visitas más seguidas y que la familia real muestre interés en él. Además de sentir el rechazo de Felipe VI, Juan Carlos I siente la ausencia de la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes no tienen permitido verlo. A su vez, la reina Sofía también ha cambiado de actitud los últimos meses y ya no lo trata como si fuera lo más importante en su vida, sino como un integrante más de la corona.
De todas formas, con sus amigos dentro de la prensa hablando constantemente de su delicado estado de salud y con las propias presiones que Juan Carlos I ejerce sobre el rey Felipe VI cada vez que se comunican, el emérito espera obtener algún permiso especial que le permita estar más cerca de la realeza, sin ser tratado como el gran marginado. Mientras tanto, realiza esporádicas visitas a España y se marcha luego de algunos días, sin generar demasiado revuelo.