2025-10-10

MEDIDAS EXTREMAS

De ocho a seis horas: cómo la crisis obliga a las panaderías a achicar su jornada laboral

El precio de la harina subió cerca de un 25 % en pocas semanas y que la baja en las ventas ronda el 30 %
Por Redacción Voces Críticas

Salta (Redacción Voces Críticas) La situación económica golpea con fuerza a las panaderías de la provincia, que atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La suba constante de los combustibles y la harina, junto con la caída del consumo, ha llevado a muchos establecimientos a reducir la jornada laboral de ocho a seis horas para poder sostener la actividad sin despedir empleados.

Desde la Cámara de Panaderos de Salta, su presidente, Daniel Romano, advirtió que los incrementos en los insumos son imposibles de absorber. Explicó que el precio de la harina subió cerca de un 25 % en pocas semanas y que la baja en las ventas ronda el 30 %. Frente a ese panorama, muchas panaderías ajustan sus horarios de producción y distribución, intentando evitar cierres definitivos.

El dirigente sostuvo que la reducción de la jornada laboral también impacta en el empleo informal. Las changas y el trabajo extra, habituales en el sector, han desaparecido en buena parte de los comercios. “Cuando los costos te superan y las ventas no acompañan, no queda margen”, afirmó Romano, señalando que el endeudamiento con proveedores y los impuestos atrasados se han vuelto moneda corriente entre los pequeños empresarios.

La crisis, además, tiene un rostro social. Romano relató que cada día más jóvenes se acercan a las panaderías en busca de trabajo, muchos sin experiencia ni estudios finalizados. “Vienen con desesperación, piden cualquier cosa para hacer”, describió. Esa situación, dijo, refleja la falta de oportunidades laborales y la angustia de las familias que no logran cubrir sus necesidades básicas.

Otro problema que agrava el escenario es la competencia desleal de los puestos informales, donde se venden productos sin cumplir normas de salubridad ni abonar impuestos. Desde la Cámara aseguran que estas prácticas afectan aún más a las panaderías formales, que deben enfrentar alquileres, servicios y cargas fiscales cada vez más altas. Ante este panorama, el sector teme que, si no hay medidas de alivio, el cierre de locales se multiplique en los próximos meses.

Temas de esta nota
Te puede interesar