SIN COMPLICACIONES
Pan casero sin horno: conocé el sencillo truco para preparar un pan pita suave y esponjoso
Hay recetas que sorprenden por lo simples y rendidoras que resultan, y el pan pita hecho en sartén es una de ellas. No hace falta prender el horno ni tener experiencia en panadería para lograr un pan tierno, dorado y perfecto para acompañar cualquier comida o improvisar un sándwich rápido.
En distintas partes del mundo, los panes cocidos en sartén forman parte de la cocina cotidiana por su practicidad y velocidad. Esta versión casera, además, requiere pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, ideal para esos momentos en los que se termina el pan en casa y surge la necesidad de resolver algo rico en pocos minutos.
Una de las grandes ventajas de esta receta es su versatilidad. El pan pita puede abrirse al medio y rellenarse con quesos, vegetales, carnes o simplemente un buen chorro de aceite de oliva y sal gruesa. El resultado es un pan liviano y sabroso, perfecto tanto para una comida informal como para una picada.
Ingredientes
- 200 gramos de harina de trigo
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de azúcar
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 110 ml de agua tibia
- 1 cucharadita de levadura seca de panadería
Preparación
- En un bowl colocar la harina, la sal, el azúcar y el aceite de oliva.
- Disolver la levadura seca en el agua tibia y dejar reposar durante unos 10 minutos.
- Incorporar la mezcla líquida a los ingredientes secos y amasar hasta obtener una masa lisa y uniforme. Luego dejar descansar al menos una hora a temperatura ambiente.
- Una vez que la masa haya levado, presionarla suavemente para quitar el aire. Dividir en cuatro partes iguales y estirar cada una con palo de amasar hasta formar círculos finos.
- Cocinar los panes en una sartén caliente, a fuego medio, aproximadamente tres minutos por lado hasta que estén dorados. Informa Voces Críticas.
Consejos útiles
Si no tenés amasadora o robot de cocina, la masa puede trabajarse perfectamente a mano. Además, se puede guardar en un recipiente hermético dentro de la heladera para usarla más tarde o cocinarla al día siguiente sin perder textura ni sabor.