Tu voz, nuestra razón de ser.
domingo 12dejuliode 2026

¿Y POR CASA, CÓMO ANDAMOS?

Héctor Martín Chibán: diputado, pirómano fracasado y alquilador serial

No es de buen samaritano andar disparando bombas de estruendo que sólo hacen ruido y el humo posterior se disipa en la nada
Héctor Martín Chibán: diputado, pirómano fracasado y alquilador serial
Héctor Martín Chibán: diputado, pirómano fracasado y alquilador serial
Por Redacción Voces Críticas
miércoles 07 de noviembre de 2018

SALTA.-La política se ha convertido en el oasis donde terminan abrevando dos clases de personajes, los hambrientos y sedientos de poder, y aquellos que además de tener sus alforjas llenas llegan para satisfacer nada más que los bajos instintos de su ego. 

Este último parece ser el caso del diputado por la Unión Cívica Radical, Héctor Martín Chibán, quien, si bien proviene de una acaudalada familia parece ser el heredero de ese sector de genes que caracterizó a los beduinos, aquella raza de salteadores del desierto. Cambia el traje pero no los procedimientos

Los memoriosos recordarán que el apellido Chibán estuvo durante décadas asociado al nombre de los Supermercados Cavana, cuya casa central estaba ubicada en la calle Florida y que un buen día cerró sus puertas esparciendo la angustia entre las familias de decenas de trabajadores que jamás habrían cobrado indemnización alguna. 

Este Chibán, sigue otras tradiciones familiares como la profesión de abogado, los vehículos de alta gama y su militancia radical, aunque esto último no es precisamente un motivo de orgullo para los correligionarios que ven en Chibán y la troupe de bufones que integra junto con Mario Mimessi y Miguel Nanni, una banda que se dedica al abigeato partidario, por decirlo de alguna manera elegante. 

De toda esa cáfila de mediocres, que dio este radicalismo tardío, Héctor Martín Chibán se destaca además, por ser un cirquero avezado, pues como se recordará durante su campaña para ser diputado dijo ante los medios tener pruebas contundentes sobre escabrosos crímenes cometidos por importantes personajes de la política, datos que conmoverían hasta los cimientos de la Catedral Basílica, pero que espera tener sus fueron parlamentarios para exponerlos. 

A la fecha, Chibán tiene los fueros, tiene su buena dieta como diputado, tiene sus AP (Agrupamientos Políticos) para disponer, tiene oficina, teléfono, tiene todo, menos los ilícitos y los nombres prometidos. Hasta aquí, un caso típico de lo que en la jerga barrial se llamaría “Un chanta”.

En el entorno de Chibán se comenta, que la máxima aspiración de este diputado, es “quedarse para siempre” abulonado a su sillón de legislador, lo cual anticipa que estaría dispuesto hasta negociar su propia alma –si acaso la tiene- con tal de jugar a la política. 

Pero claro, con algo hay que justificar el ocio creativo que despliega junto a sus compañeros de bancada radical en la Cámara y fiel a su estilo de “denuncia que algo queda” concibió la peregrina idea de que denunciar a los funcionarios de la Cooperativa Asistencial de la Capital, podría ponerlo en el tapete mediático nuevamente. Lo que nunca se sabe, es si sus denuncias son producto de una afiebrada imaginación, en algún momento de éxtasis etílico - pues con Chibán, nunca queda claro-, o el resultado de una verdadera investigación. Como todo sainete debe ser completo, Chibán llegó al extremo de solicitar el allanamiento de ese Organismo municipal, así como la detención en calidad de reos de sus directivos. Hasta aquí, otra bomba de humo similar a las prometidas revelaciones que jamás llegaron. 

Ahora bien, Chibán que tanto anhela ver funcionarios desfilando por Tribunales, podría él mismo ser quien tenga que vérselas con un juez, ya que quien verdaderamente estaría incurso en negociaciones incompatibles con la función pública sería el propio diputado radical.  En efecto, este personaje integra el directorio de una empresa familiar “Emprendimientos Inmobiliarios SRL” la cual con Chibán, ya en la función pública celebró contratos de alquiler de inmuebles con el Estado provincial por montos millonarios. 

El diputado Chibán, no sólo nunca se retiró de la empresa que alquiló sus inmuebles a la provincia, algo que la ética impone, pero lógicamente, sólo a quienes entienden qué significa tener un comportamiento ético, sino que además aprovecharía su posición política para “acercar” posiciones y lograr estos contratos tan abultados. 
 
Debiera saber el diputado Chibán, que el uso de la pirotecnia está prohibido en Salta Capital y privarse así de andar disparando bombas de estruendo que sólo hacen ruido y el humo posterior se disipa en la nada, lo mismo que sus denuncias, no es de buen samaritano. Pues, si va a denunciar, se celebra que lo haga, pero, haciéndose cargo de lo dicho, con pruebas contundentes, sin retroceder y dando el ejemplo. 

Por Franco Alvarado