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domingo 12dejuliode 2026

SIN REMORDIMIENTOS

Apolinario Saravia o el desprecio como política pública: ¿Y las renuncias para cuándo?

¿Por qué se desechó la ropa?. La actitud del intendente Moisés lo descalifica doblemente
Apolinario Saravia o el desprecio como política pública: ¿Y las renuncias para cuándo?
Apolinario Saravia o el desprecio como política pública: ¿Y las renuncias para cuándo?
Por Redacción Voces Críticas
martes 13 de noviembre de 2018

SALTA.- Las últimas lluvias torrenciales que azotaron a la provincia de Salta, hicieron particular impacto en la zona de Apolinario Saravia, donde los daños materiales han sido cuantiosos y alrededor de 400 familias resultaron damnificadas. Los productores perdieron casi todas sus cosechas y vieron dañadas las infraestructuras de sus establecimientos. 

 Si bien al comienzo de la situación el intendente Marcelo Moisés tomó cartas en la cuestión refiriéndose en los medios a los problemas que afrontaban, luego pasó algo que se puede caratular como insólito. 

En el momento más álgido de la situación se pidió la donación de ropa, calzado, pañales y elementos de limpieza, que para sorpresa de todos fueron a parar al vertedero Playa Grande que se encuentra a 3 kilómetros del pueblo. 
  
  Ante la aparición de kilos y kilos de ropa tirada en medio del barro y la basura los mismos vecinos alertaron al periodismo sobre la situación: un increíble espectáculo de cientos de kilos de ropa se habían desechado sin ningún miramiento. 

 Al parecer, esa ropa estaba alojada en el Salón Municipal y se mojó por lo que las autoridades en lugar de proceder a recuperarla para que llegue a los necesitados optaron la más fácil, tirarla a la basura en un acto que constituye una verdadera demostración de desprecio por los vecinos, con el agravante de que se trataba de personas en situación de emergencia. 

Fue entonces, que ante tal demostración de insensibilidad, se tomó la decisión de abrir “Un abrigo para mi Pueblo”, un Ropero Comunitario Solidario, para contribuir a paliar la situación de los afectados en medio de la indignación generalizada de todos –propios y ajenos- que contemplaron toda la ropa tirada. 

 A la fecha ni el intendente Moisés, ni los concejales han aparecido para explicar esta actitud que demuestra que a los funcionarios de ese municipio, sólo les importa pasar a cobrar sus sueldos y dietas violando sus promesas y juramentos ante la comunidad. 

La actitud del intendente Moisés lo descalifica doblemente, como funcionario que no ha cumplidos con sus deberes de servidor público, por lo que bien podría ser demandado, pero mucho más grave como persona. ya que ha demostrado una falta absoluta de sensibilidad, condición primordial para ejercer un cargo público. 

Si algún rasgo de vergüenza tuviera. tanto el intendente. como los concejales. ya debieran haberse disculpado con su comunidad y proveer inmediatamente a la reparación de este agravio a la moral de los vecinos. Hasta el momento y a juzgar por sus actitudes ha quedado demostrado que la ética y la moral no son virtudes que presidan sus personas. por lo que bien se podría iniciarles las acciones conducentes a su destitución. ya que ha quedado demostrado su inhabilidad para los cargos que ejercen .

Martina Guzmán para Voces Críticas