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sábado 11dejuliode 2026

SUMA EN SU HABER HOMBRES GOLPEADOS

Culebrón judicial: el terrible caso de 'La González”, una mujer de dos almas

Golpeadora serial, utiliza su habilidad y astucia felina para embaucar hombres
Culebrón judicial: el terrible caso de 'La González”, una mujer de dos almas
Culebrón judicial: el terrible caso de 'La González”, una mujer de dos almas
Por Redacción Voces Críticas
miércoles 28 de noviembre de 2018

SALTA.- La escena pudo ocurrir en cualquier lugar “de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo”, sucedió el caso de que una mujer utilizando su habilidad y astucia felinas tentó, aprovechándose de la situación de la persona con quien había entablado una relación sentimental, para conseguir inconfesables beneficios laborales y económicos, pero he aquí que el hombre advertido y en uso de sus facultades masculinas se negó al chantaje, resultando ser víctima de fuertes impactos sobre su humanidad producto de la furia de la susodicha. En defensa de su integridad física, el agredido opuso resistencia, lo que fue aprovechado por la improvisada púgil para denunciarlo por violencia de género. Como en la más consumada telenovela, el Poder Judicial y los organismos de defensa de las mujeres dieron crédito a la versión de la mujer, resultando el hombre menoscabado en su prestigio personal, en su profesión y en su ingreso económico. 

Los personajes principales de esta tragedia son el juez Federico Diez y la “Mata Hari” Amorina González, causa que ya es de conocimiento público, pero que ahora suma un capítulo más a la saga de despropósitos que jalonaron este episodio

Así, la mujer de denunciante pasó a ser denunciada en la medida que los argumentos que esgrimió se fueran cayendo uno a uno. En efecto, a medida que avanzaba la investigación fueron saliendo a la luz comportamientos y antecedentes de la González que la revelan como una fabuladora profesional, poseedora de una veta histriónica singular y “avalada” por un frondoso prontuario que incluye hasta un pedido de captura.

Con varias parejas en su haber, la González ha destrozado no sólo varios corazones, sino prestigios, todos con el mismo “modus operandi” de fingir una victimización y llevando ante los estrados judiciales a sus víctimas. 

Así, ahora se suma a la ristra de estragados por esta mujer, su ex esposo, el Ing. Víctor Esteban Savoy, a quien acusó por robo según consta en el Expediente Nro. 14966, radicado en el Juzgado de Instrucción Formal Quinta Nominación. 

La instrucción de dicho Expediente echa por tierra los dichos de la González en virtud del testimonio de Roberto Choque,  quien dijo que transitaba por la calle O`Higgins y Reyes Católicos (Ahora “Avenida del Bicentenario”), cuando en esas circunstancias llega un vehículo color negro del cual desciende una mujer en aparente estado de iracundia, la cual avanza hacia una camioneta a la cual le destruye la antena. 
Acto seguido, ya en posesión de la antena, la mujer ingresa a una peluquería profiriendo insultos a voz en cuello, de donde sale con un celular en la mano, el que arroja hacia la calle. En ese momento sale presuroso un hombre del local en busca del celular y tras levantarlo, acercándose a la mujer intenta con tono moderado decirle que se calme y apacigüe la situación. 

Lejos de calmarse, la mujer (la González, se entiende) lo agrede físicamente arrancándole el bolsillo de la camisa, de donde caen al suelo unos papeles. En el instante en que el hombre se agacha a levantar los papeles, la mujer le propina una sucesión de golpes en la espalda, reaccionando el agredido y empujándola a fin de evitar seguir siendo objeto de semejante golpiza. Rápida de manos, la González le arrebata su lapicera y la rompe. 

El dicente –Roberto Choque- agrega que al punto se acerca a solidarizarse con el hombre que estaba siendo tan brutalmente maltratado, según consta en la Causa, momento en que observa el rostro desencajado de la González que se mantenía en una actitud peligrosamente amenazante (“como loca”, señala). Agrega Choque que toda esta violenta escena fue presenciada por un niño de unos “11 o 12 años” que se hallaba con el agredido dentro de la peluquería. 

A corroborar los dichos de Choque se agrega el testimonio de otro testigo Javier Ignacio Durán, a la sazón cajero de la peluquería Marina, quien alertado por gritos de una mujer se asoma a la puerta desde donde puede observar a la González (a quien conoce por ser clienta del local) en estado furibundo y profiriendo insultos de grueso calibre mientras el hombre –Savoy- se afanaba en calmar la situación mientras se defendía de los vandálicos manoteos de la alterada mujer. 

Por fin, y para certificar el carácter violento de la protagonista de la historia, el peluquero allí presente agrega que la González ingresó a paso decidido en busca de la persona de Savoy a quien propinó un sonoro chirlo en la nuca, le arrebató el celular que lanzó con precisión hacia la calle, corroborando como lo hicieron los anteriores dicentes, que la mujer se hallaba poseída por un estado de extrema violencia. 
 
De este escabroso relato es posible deducir que dados los violentos antecedentes de la González, sumado a su abultado prontuario, resulte que también las denuncias que le hiciera al juez Federico Diez formen parte del bagaje de víctimas que va acumulando a su paso, donde también hay que sumar a un alto funcionario del gobierno de la provincia de Tucumán, quien para sacársela de encima le dio un cargo, de modo que ahora la González es “ñoqui” y viaja todos los meses a cobrar y retorna. 

En Salta, la González pretendió que un ministro obrara de mecenas abriéndole las puertas para un cargo en la Ciudad Judicial, pero a la hora del examen psicológico las alteraciones neuronales que la gobiernan, le impidieron la más mínima comprensión de temas elementales, además de detectársele una personalidad histriónica e inestable. Una alhaja, que le dicen. Obviamente, no ingresó. 

Así concluye otro capítulo de este culebrón, donde esta González ha demostrado ser un oficio más peligroso que la Serpiente del Edén que logró que echaran a Adán y Eva, mientras que ésta casi lograr que echen a un juez que ha demostrado tener una vida y una carrera honorable, quien ahora –paradójicamente- está a la espera de que se le haga verdadera Justicia.

Por Franco Alvarado

 

Más sobre la causa Federico Diez: 

https://bit.ly/2Qoc1Bx

https://bit.ly/2DhYfu4

https://bit.ly/2Rl6HeX

https://bit.ly/2Ob9CVy

https://bit.ly/2PZMWJR

https://bit.ly/2AwXKKi

https://bit.ly/2RlDSzf