Última hora

ANIVERSARIO DE LA PATRIA

La libertad y el 25 de Mayo en tiempos de coronavirus

Un nuevo 25 de mayo llega, esta vez en un escenario completamente distinto al que estamos acostumbrados; hoy al igual que en 1810 la patria nos convoca

25 de Mayo de 1810. Foto: Twitter

ARGENTINA.- (Por Carolina Mena Saravia) Llega el 25 de mayo y los ánimos patrios insuflan aires de libertad, tanto allá por 1810 como ahora en pleno 2020, año pandémico, sorteado de acontecimientos que pusieron en vilo al mundo y ante los cuales Argentina no pudo permanecer ajena.

Cuando hablamos de libertad, hablamos, como dice la definición, de la facultad natural que tiene el hombre de proceder de una manera o de otra, a lo que podríamos agregar elegir propio derrotero, haciéndonos cargo de las decisiones a las que nos aventuramos.

Justamente, la libertad por la que pugnaron los hombres de mayo fue el máximo deseo que decantó como consecuencia de la invasión napoleónica a España y el advenimiento de la llamada “España napoleónica”, como se conoce al período situado entre 1808 y 1813, estableciéndose una monarquía constitucional, cuya cabeza era José Bonaparte, hermano de Napoleón, erigido en rey José I. 

La situación se complicó aún más, cuando el 31 de enero de 1810 Sevilla cae en manos de los ejércitos franceses y la Junta Suprema Central se disuelve, optando por constituir un Consejo de Regencia en la isla de León, mientras los franceses avanzaban sobre Cádiz. Estos sucesos, junto a las rebeliones que asolaban territorio americano, fueron la bayoneta que hirió de muerte el último hálito de comunicación entre España y sus pueblos americanos.

De ahí en más el curso de acontecimientos urdidos por la historia cobró protagonismo, el desasosiego que generaban los sucesos peninsulares y la confirmación que brindaron los periódicos que arribaron el 14 de mayo de 1810 en el buque inglés “Mistletoe” reavivaron el fuego en los ánimos patriotas .

Llegamos al 25 de mayo, donde el virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros hace efectiva su renuncia a la presidencia de  la Junta que se había constituido el día anterior contradiciendo lo dispuesto en el cabildo abierto del 22 de mayo, se ratifica la petición de una nueva Junta, el Cabildo acepta su formación y se realiza la ceremonia de juramento de la misma, dando así nacimiento al primer gobierno patrio, quedando comprometida a conservar el poder para el rey Fernando VII y sus sucesores legítimos.

La rusticidad de las comunicaciones y el retardo con que llegaba la descripción de los acontecimientos peninsulares son un capítulo aparte en la concreción del movimiento de 1810, puesto que en varias ocasiones el orden y la concatenación de hechos no respondían a la realidad peninsular, como refería Paul Groussac al hecho de que, debido a la “desigual velocidad de las naves o su captura por los cruceros enemigos”, las noticias recientes y antiguas “se entretejieron hasta formar inextrincable maraña”.

La cuestión ideológica que inició el movimiento independentista requiere de un análisis más profundo, pues algunos historiadores insisten en buscarla en la tradición filosófica y en los acontecimientos españoles, más otros vuelcan su mirada a los movimientos revolucionarios de Estados Unidos y Francia, aunque la ciclotimia de la historia bien podría unir estos dos cabos organizando un prolijo sincretismo doctrinal.

Retomando el concepto de libertad, este valor es el que constituye al hombre responsable de sus propios actos, y considerando que es la bandera que flameó en los pensamientos de los hombres de mayo, el anhelo que inició el fuego de nuestra Argentina, hoy más que nunca cobra fuerza en momentos donde nuestro país y el mundo se encuentran sumidos en una guerra que comenzó siendo contra un virus invisible, pero que a estas alturas de los acontecimientos pareciera haber degenerado en una pléyade de hoscas intenciones cercenando nuestra añorada autonomía. Hoy, como en 1810, el pueblo también quiere saber de qué se trata. ¡Dios y la patria os lo demanden!

Últimas noticias
MÁS LEÍDAS