Tu voz, nuestra razón de ser.
jueves 18dejuniode 2026

SALTA/ENTREVISTAS

Salteña ejemplar: vendió dulces para armarle un refugio de venta de diarios a una vendedora ambulante

En diálogo con Voces Críticas, Marisa Ortiz de Gali, nos cuenta cómo surgió la iniciativa de ayudar a Soliana, una vendedora ambulante que trabaja hace 25 años en San Lorenzo
Soliana, vendedora ambulante
Soliana, vendedora ambulante
Por Redacción Voces Críticas
jueves 20 de agosto de 2020

SALTA.- ( Redacción) Voces Críticas dialogó en exclusiva con Marisa Ortiz de Gali, la salteña ejemplar que vendió dulces de guayaba para armar un refugio de venta de periódicos a Soliana, una vendedora ambulante que trabaja hace 25 años en el lugar.

V. C.: Señora Ortiz de Gali, ¿Cómo surgió la iniciativa de ayudar a Soliana, la señora que vendía diarios en San Lorenzo?

M. O. G.: Vivo hace 10 años en Salta, hace 8 años en San Lorenzo a la vuelta de la Refinor; cada vez que pasaba siempre la veía sentada en el suelo a la señora, con frío y en la intemperie; cada vez que llovía tenía un paraguas chiquito, me partía el alma verla y pensé que algo tenía que hacer. En mi casa tengo un árbol grande de guayaba, pensé que tenía que hacer unos dulces y con esa plata hacerle un refugio.

V. C.: Marisa Ortiz de Gali, ¿A quién les vendías los dulces?

M. O. G.: A unos grupos que tenía en WhatsApp, pero nunca dije para que era. Después fue surgiendo esto e hice tres clases de variedades pero del mismo dulce. Los fui vendiendo, llevando a domicilio, venían a mi casa a buscarlo y recaude un fondo de $23000 para armarle el puesto de periódicos a Soliana.

V. C.: ¿Cuál fue la reacción de la señora cuando le entregaste este refugio?

M. O. G.: Hoy fui temprano e instale todo, le vino muy bien porque hacía mucho frío, quedó muy asombrada de esto, estaba muy contenta y me dijo que no sabía cómo agradecerme; le dije que cuando pase por aquí quería ver que ella esté refugiada, eso me hace bien a mí. La veía muy contenta, pero yo estoy más contenta porque la veía en el suelo todos los días.

V. C.: ¿Hace cuánto tiempo que la ve a Soliana vender sus diarios en ese lugar?

M. O. G.: Cada vez que pasaba la veía sentada, porque vivo a la vuelta de la Refinor, pero me contaron que está hace 25 años