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lunes 29dejuniode 2026

CONSERVACIÓN SEGURA

Descubrí el truco para conservar el queso en la heladera por más tiempo y evitar su deterioro

Pequeños hábitos dentro de la cocina pueden marcar una gran diferencia y ayudar a mantener mejor el sabor la textura y el estado del alimento
Por Redacción Voces Críticas
lunes 29 de junio de 2026

El queso forma parte de la alimentación diaria de muchas personas y suele estar presente en comidas de todo tipo. Sin embargo, una vez abierto o comprado al peso, aparece una pregunta frecuente: cuánto tiempo puede conservarse en la heladera sin perder calidad ni transformarse en un riesgo para el consumo. Por ello, te tenemos un pequeño truco que evitará que el queso pierda su frescura y se mantenga por más tiempo.

La respuesta cambia según cada variedad. Los quesos frescos, como ricota, mozzarella fresca o queso crema, tienen una vida útil más corta por su alto contenido de agua y requieren refrigeración constante. En cambio, opciones semiduras y duras, como gouda, pategrás, sardo o reggianito, suelen mantenerse en buenas condiciones durante más tiempo si el almacenamiento es adecuado.

El truco para conservar más fresco el queso en la heladera

Además del tipo de producto lácteo, la forma de guardarlo tiene un impacto directo en su duración. Dejarlo completamente expuesto favorece que se reseque, mientras que envolverlo de manera totalmente hermética durante períodos prolongados puede generar exceso de humedad y facilitar la aparición de moho.

Entre las recomendaciones más utilizadas aparece conservarlo en papel apto para alimentos o en recipientes con tapa que permitan una mínima circulación de aire. También influye el lugar dentro de la heladera: los estantes centrales suelen mantener una temperatura más estable que la puerta, donde las aperturas constantes generan mayores cambios. Informa Voces Críticas.

El truco para conservar más fresco el queso en la heladera

Con el paso de los días pueden aparecer modificaciones normales en algunos quesos, pero existen señales que indican que ya no conviene consumirlos. Un olor desagradable e intenso, textura viscosa, cambios notorios de color o moho en variedades que originalmente no lo contienen son indicios de deterioro.

El truco para conservar más fresco el queso en la heladera

Otro punto clave es evitar los cambios bruscos de temperatura. Sacar el queso durante mucho tiempo y volver a refrigerarlo repetidamente acelera su desgaste y favorece el crecimiento de microorganismos. Retirar solo la porción que se va a consumir y conservar el resto de manera correcta ayuda no solo a mantener su calidad, sino también a reducir el desperdicio de alimentos.