Sorprendente
Muy distinta a Letizia: el impactante motivo por el que la reina Sofía no se somete a cirugías estéticas
La reina Sofía fue, durante mucho tiempo, una de las principales figuras dentro de la familia real de España. Sin embargo, el matrimonio de Felipe VI y Letizia la dejó completamente relegada, debido a que su nuera tomó las riendas de Zarzuela. Pero, a pesar de esa terrible derrota, hay una virtud que la emérita tiene y que la ex periodista envidia con todas sus fuerzas.
Pese a que la reina Sofía perdió su poder frente a la realeza de su país, ella sigue manteniendo una imagen digna del título honorífico que presume. A diferencia de Letizia, el aspecto de la madre de Felipe VI es impecable por naturaleza y, de hecho, se caracteriza por no tener la necesidad pasar por el quirófano para poder sostenerlo.
Aunque Letizia también es una mujer muy elegante, sofisticada y que cuida estrictamente su imagen, lo cierto es que siempre ha sido cuestionada por sus constantes retoques estéticos. La obsesión de la actual reina de España la llevó a realizarse varias cirugías, según la prensa española; algo que a Sofía no le hizo falta. Informa Voces Críticas
De hecho, solo se registró una oportunidad en la que la esposa de Juan Carlos I se enfrentó al bisturí y tuvo que ver con un problema en sus párpados, por lo que se hizo un pequeño retoque para que lucieran mejor. Fuera de eso, los únicos tratamientos en los que la reina Sofía confía son los que involucran botox.
De hecho, Pilar Benito, una prestigiosa médica de Slow Life House señaló que los cambios en el rostro de la reina Sofía se deben a que adelgazó. Sus pómulos, por ejemplo, resaltan notoriamente pero porque la emérita ha perdido peso y eso provocó que su rostro, naturalmente definido, se vea diferente.
Quien también habló al respecto y defendió las decisiones de la reina Sofía sobre no abusar de las intervenciones quirúrgicas fue el doctor José Vicente Lajo Plaza, quien es director de un centro estético de España. El experto señaló que a la esposa de Juan Carlos I se le nota un proceso de envejecimiento normal, que no ha sido sometido a grandes tratamientos.