REUNIÓN POLÍTICA
El Gobierno nacional activa su mesa chica y define la estrategia horas antes del debate laboral
Argentina (Redacción Voces Críticas) En la antesala de una sesión que promete alta tensión parlamentaria, el Gobierno nacional convocó a su mesa política para ordenar la estrategia legislativa y asegurar apoyos de cara al debate de la reforma laboral. El encuentro se realizará este martes por la mañana en la Casa Rosada y reunirá a las principales espadas del oficialismo, en una señal clara de que el proyecto es prioridad absoluta para la gestión libertaria.
La reunión estará encabezada por Karina Milei y contará con la participación del jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y el titular de Economía Luis Caputo. También se sumarán el asesor Santiago Caputo y la senadora Patricia Bullrich, todos nombres que integran el círculo de máxima confianza del Presidente.
Desde el entorno del Gobierno nacional explicaron que la cita servirá para afinar el poroteo de votos en el Senado, donde el oficialismo necesita construir mayorías finas para darle media sanción a la reforma laboral. La intención es que el proyecto avance sin sobresaltos hacia Diputados y se convierta en una de las primeras transformaciones estructurales de esta etapa del mandato, junto con otras iniciativas económicas y de desregulación.
La reforma es considerada estratégica por el Gobierno nacional, que busca modernizar las reglas de contratación, reducir litigiosidad y generar condiciones más flexibles para el empleo privado. Puertas adentro reconocen que el debate estará atravesado por presiones sindicales y resistencia opositora, por lo que el trabajo político previo resulta clave para evitar sorpresas en el recinto y sostener la cohesión del bloque oficialista.
Además del capítulo laboral, la mesa política analizará el avance del proyecto para bajar la edad de imputabilidad penal juvenil, otra propuesta que el Gobierno nacional pretende acelerar en el Congreso. La idea es dictaminarlo en comisiones y llevarlo rápidamente al recinto, en una semana que se anticipa cargada de negociaciones y definiciones, con la Casa Rosada jugando todas sus fichas para consolidar su agenda legislativa.