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APARICIÓN

Debieron suspender las clases en Embarcación por la aparición de una yarará

Luego de que se detectara una yarará en el patio de la escuela Néstor Palacios, se decidió suspender las clases en dicho establecimiento, lo que generó alarma en la comunidad educativa.
Por Redacción Voces Críticas
jueves 27 de noviembre de 2025

SALTA (Redacción Voces Críticas) En las últimas horas se conoció la suspensión de clases en una escuela de Embarcación. Se trata de la Néstor Palacios, ubicada en el barrio Tierras Fiscales. El motivo fue la aparición de una yarará en el patio, a la que mataron con un ladrillo.

Debido a la aparición de la especie, Enrique Derlindati, biólogo e integrante de la cátedra de Biología de la Conservación de la UNSa fue consultado y explicó que “en general, el problema no son los pastos altos, sino que estos suelen estar asociados a cierto descuido del ambiente. Donde crecen pastos altos suele haber ladrillos, chatarra acumulada, y es allí donde las serpientes buscan refugio. No se esconden tanto en los pastos, sino en esos sectores. En realidad, buscan alimento, y eso implica que probablemente haya roedores”.

Derlindati mencionó que en muchas escuelas se acumulan bancos y objetos en los fondos, lo que atrae roedores, y detrás de esos roedores aparecen varios depredadores; entre ellos, las serpientes son solo una de las especies que pueden ingresar al predio. Por eso, la recomendación es evitar cualquier tipo de contacto: no intentar matarlas, capturarlas ni ahuyentarlas, porque es justamente en esos momentos de interacción cuando suelen producirse los accidentes.

Respecto al riesgo en espacios con niños, explicó que “en una escuela primaria o secundaria la situación puede ser delicada, porque todo depende de la cantidad de veneno inoculado. La yarará, en general, no provoca cuadros mortales y, si hay un centro de salud o posta cercana, las mordeduras suelen poder tratarse sin mayores complicaciones.”

El especialista explicó que, en el caso de niños pequeños, la cantidad de veneno que puede inocular una yarará es proporcionalmente mayor y eso eleva el riesgo, no por una toxicidad fulminante, sino por las complicaciones que provoca su veneno hemotóxico. Este tipo de toxina genera necrosis en la zona afectada y puede desencadenar infecciones severas. Según detalló, en los casos extremos la muerte no ocurre de manera inmediata, sino que es un proceso prolongado asociado a la descompensación y a la infección del tejido dañado.

Sobre la atención médica, señaló que lo ideal es que la persona mordida llegue a un centro de salud dentro de las dos horas posteriores al ataque. Explicó que lo más efectivo es aplicar suero antiofídico, aunque reconoció que en algunas localidades del interior no siempre está disponible, mientras que en hospitales como el del Milagro sí. Indicó que, en ausencia del suero, suelen utilizarse medicamentos como antihistamínicos o decadrón para controlar la reacción, aunque aclaró que no es médico y solo describe los tratamientos habituales.

También destacó que muchas veces se confunde a la yarará con la falsa yarará, cuya mordedura no tiene veneno, y en esos casos basta con limpiar bien la herida y evitar infecciones. Remarcó que no existen vacunas preventivas y que la única forma de evitar accidentes es no manipular ni intentar matar a estos animales. Finalmente, informó que en Argentina existen más de cien especies de serpientes, de las cuales solo ocho son venenosas; en Salta, cuatro pertenecen a este grupo, incluyendo la coral, la cascabel y dos tipos de yarará. Entre ellas, la yarará chica —frecuente en patios, zonas urbanas y lugares como el cerro San Bernardo o el Huaico— es probablemente la que apareció en el establecimiento educativo. Informa Voces Críticas.